Uribe es un mentiroso: “Fueron bombardeados y masacrados mientras dormían” (piensa Chile)

Amigas, amigos,
Si alguna duda quedaba de la voluntad del presidente Alvaro Uribe de buscar un acuerdo humanitario que permitiera la liberación de los rehenes retenidos por las FARC, esa duda quedó resuelta tras el ataque realizado en las últimas horas contra un campamento de la guerrilla en la frontera ecuatoriana.  En ese bombardeo, fue muerto Raúl Reyes, portavoz de las FARC que venía realizando numerosas gestiones internacionales en favor de un acuerdo humanitario que permitiera el canje de presos del estado colombiano por rehenes de la guerrilla. El ataque  tiene todos los indicios de haber sido una  operación de inteligencia, realizada con el apoyo de medios tecnológicos proporcionados por Estados Unidos o Israel y que buscaba expresamente asesinar a Reyes, justamente el hombre clave de las FARC en el objetivo de alcanzar un acuerdo humanitario. El dirigente de las FARC que desde hace 30 años formaba parte de la fuerza irregular colombiana y que fue sindicalista en los comienzos de su lucha social, habría sido localizado a través de elementos de precisión similares a los que utilizan las fuerzas armadas israelíes en sus ataques selectivos contra miembros de la resistencia palestina. Afirman que puede haber sido localizado por la señal de su teléfono satelital, con el que mantenía las conversaciones propias de sus relaciones internacionales.   


 
El campamento fue arrasado y muertos unos 15 rebeldes colombianos, entre ellos Raúl Reyes , su compañera y un ideólogo de las FARC conocido con el alias de Julián Conrado.
 
Para Alvaro Uribe y sus mentores norteamericanos que le proporcionan el armamento y los recursos necesarios a través del Plan Colombia, esta es una operación que además de su importancia militar, intenta desbaratar los esfuerzos de importantes sectores de la sociedad civil colombiana para forzar una salida negociada a la violencia. Otro logro “colateral” del plan ejecutado por Uribe y EEUU, es que el ataque y asesinato de Reyes, puede fortalecer las corrientes de las FARC más reacias a cualquier negociación. Esto no es una novedad, Uribe accedió a la presidencia prometiendo ese camino, y nunca mostró capacidad ni voluntad para recorrer otro. Desde hace años tiene vínculos con los paramilitares y los terratenientes,  y su política es sumisa y dependiente de los gobiernos norteamericanos. Duras perspectivas para el pueblo colombiano y para los miles de desplazados internos.
 
La operación militar colombiana se ha realizado sin conocimiento previo del gobierno ecuatoriano, y por tanto violando el derecho internacional, según se afirma en Quito. Las tropas colombianas penetraron en territorio ecuatoriano para realizar la matanza y marcharse con el cadáver de Reyes y el de Julián Conrado. Esta acción también confirma el papel que cumple Uribe en desestabilizar el área andina, apuntando a dos vecinos que también le resultan incómodos a Estados Unidos: los gobiernos de Venezuela y Ecuador.
 
Transcribimos la nota de la agencia “Efe” que recoge la posición de Rafael Correa al recibir los primeros informes de las fuerzas ecuatorianas que llegaron al campamento arrasado en la frontera y otro breve de Prensa Latina sobre la posición venezolana.

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